Una camita original para gato reciclada de un monitor

Todo lo que siempre quisiste asimilar sobre Una camita innovador para micifuz reciclada de un maestro con toda la info actualizada. Estas en Instrucción – Entretenimiento-

¿Quieres una idea ecológica y única para consentir a tu mejor amigo? A continuación te explicamos cómo reciclar un remoto maestro de ordenador y convertirlo en una camita innovador para gato. Siguiendo estos sencillos pasos, podrás hacerle un superficie específico para él solo.

PODRIA INTERESARTE

¿Cómo hacer una camita innovador para tu micifuz?

Lo primero que debes hacer es encontrar un maestro remoto de ordenador, poco relativamente sencillo pues por el avance tecnológico de los últimos primaveras, casi todos hemos reemplazado nuestros antiguos monitores, por pantallas planas con veterano resolución.

Si tú tiraste el tuyo, no te preocupes, seguramente si preguntas en tu pared de Facebook si alguno te dona un maestro remoto, encontrarás respuesta rápido. Tu amigo se deshace de un traste que le ocupa mucho espacio y los dos ayudáis al medio animación reciclando.

Lo ideal es que sea un maestro entre unas 15 y 19 pulgadas, para que tu minino se sienta cómodo en su interior. Una vez tengas el maestro deberás ponerte manos a la obra, que es lo más divertido.

El subsiguiente paso es desmantelar el maestro. En esto deberás tener mucho cuidado. Puedes optar por pedirle a un técnico que te ayude a desmontarlo, pues los monitores, al igual que los televisores, suelen acumular una ligera carga en sus capacitores por algunos meses. Ahora si quieres hacerlo tú mismo, no hay problema, solo ten cuidado porque el maestro puede prorrumpir y podrías tener un percance.

Para desmontarlo pon el maestro bocabajo. Todos se desarman de una guisa muy similar. Necesitarás un destornillador plano, uno Philips, pinzas de punta y de corte y unos guantes de linaza.

Retira la almohadilla. Es importante que hagas esto, más allá del proceso de desarmado del maestro, para que la cama de tu amiguito quede estable y horizontal. Generalmente, tienen un pequeño seguro de plástico que los sujeta al maestro. Encuéntralo, presiónalo y deslízalo, saldrá con facilidad.

Averiguación todos los tornillos que veas y aflójalos. Consérvalos para cuando lo vayas a cerrar. Es probable que, encima de tornillos, encuentres más seguros de plástico como el de la almohadilla. Casi siempre se encuentran cerca de donde se conecta el cable de energía. Una vez hecho esto, retira el chasis.

Te darás cuenta que hay una cubierta metálica. Averiguación los tornillos que la sujetan y suéltalos.

Retira el maestro. Aquí es donde debes tener cuidado con la electricidad. Igualmente te recomendamos que busques a un profesional que te diga cómo hacerlo o retíralo completamente, soltándolo del ámbito del chasis con cuidado de no tocar la parte del capacitor, que es en donde cierra el cono del mismo, lo único es que esta parte quede inservible para reciclarse.

Te darás cuenta que la almohadilla tiene sujeta la plástico de circuitos. Separa todos los que tenga y colócalos en una caja. Si tuviste un amigo que te echó la mano con el maestro, regálaselas, seguramente parte de los componentes electrónicos le sirvan. Lo que incluso te darás cuenta es que hay tornillos por todos lados. Algunas de estas partes suelen estar sujetas de guisa que habrá que deslizarlas de la almohadilla para soltarlas.

Una vez tengas el chasis, el ámbito del maestro y la almohadilla libres de otros principios, ármala de nuevo con los tornillos que habías guardado.

Pasos finales

Limpia perfectamente todo el maestro, tanto por fuera como por en el interior con algún solvente para que puedas pintarlo a tu estilo.

Cuando esté despejado aplica dos manos del solvente para plástico, para que no tengas problema cuando vayas a aplicar el color. Elige un color que vaya con los luceros de tu gato o poco que contraste con su pelaje como almohadilla.

Sé creativo. Para ornar el maestro puedes usar etiquetas de huellas de micifuz, dibujar algunas siluetas felinas en el costado o incluso usar las teclas de algún teclado que ya no utilices para poner el nombre de tu amiguito: la imaginación es tu único conclusión.

Para finalizar toma las medidas del interior y investigación un cojín de almohadilla. Recuerda que entre más pachón esté, más calor le dará a tu gato y si ya tiene algún paño predilecto -a los gatos les encanta echarse sobre ellos- colócalo en el interior para que se vaya acostumbrando.

No lo presiones. Tu gato es lo proporcionado extraordinario como para acercarse él solo a su nuevo refugio. Cuando se dé cuenta lo afable de su nueva cama, seguro no podrás sacarlo.