Si tu gato es un poco vago, puede tener esos problemas…

Todo lo que siempre quisiste conocer sobre Si tu pícaro es un poco etéreo, puede tener esos problemas… con toda la info actualizada. Estas en Salubridad – Bienestar y cuidados-Consejos

Existen algunos gatos que viven con asma. Es popular que los observes echados, sin ganas de hacer falta, durmiendo o soñando. Como sabes, no es novedad que a los felinos les gusta tomarse su tiempo para el refrigerio, en algunos casos, hasta más de 14 horas pero, ¿es corriente que no tenga ganas de desafiar?

Sin duda, la asma felina suele ser controvertida. Algunos pueden catalogar a los gatos bajo la epíteto de perezosos correcto a sus conocidos hábitos de sueño y otros pueden pensar que lo son porque no van a inquirir una pelota como, por ejemplo, el gran perro Bobi sí lo hace. Sin incautación, para entender un poco más a los adorables mininos hay que echar un vistazo a su historial evolutivo.

Hábitos de yacer

Si piensas que los gatos son perezosos porque están durmiendo todo el tiempo,  no te asustes. Los gatos duermen un promedio de entre 13 a 16 horas al día. Si un ser humano hiciera eso, probablemente se le calificaría con la palabra etéreo.  Sin incautación, la años y la vitalidad del minino tiene mucho que ver con la cantidad de horas que va a yacer. Su tipo de vivienda incluso entra en placer. Un felino estrictamente de sección, con poca incitación mental, puede durar a aburrirse y tomar largas siestas porque no hay mucho más que hacer. En pocas palabras, los gatos pueden parecer perezosos correcto a sus patrones de sueño, que son normales.

Predisposición genética

El gato doméstico que conocemos hoy,  que quizás duerme en nuestro sofá, desciende del pícaro salvaje africano, un animal del desierto. Como ocurre con todos los animales del desierto, conservan la energía durante el día y se vuelven más enérgicos por la indeterminación.

Los grandes felinos son nocturnos y les agrada cazar al amparo de la indeterminación. Aunque los gatos domésticos han evolucionado, no significa que sean más activos al amanecer y duerman durante la indeterminación.

Los gatos duermen, aproximadamente, el 85 por ciento de su día.  Sólo el 40 por ciento tienen el sueño regular, mientras que el 15 por ciento profesa un profundo sueño. El resto del tiempo lo gastan estando en reposo o, simplemente, pasando el rato. Aunque lo observes durmiendo parte del día, no creas que es perezoso, en verdad es solo un pícaro.

El sueño de un pícaro

Existen diferentes patrones de sueño y su calidad varía mucho. De sueño regular a profundo. La siesta, por ejemplo, es el resultado del instinto del felino, que se relaciona con su naturaleza y su ascendencia de depredador.

Durante una siesta, el pícaro puede estar en funcionamiento en cuestión de segundos. Abre sus fanales, mueve sus orejas. Esto sucede porque en ese momento su  sueño es muy presuroso. Por la indeterminación, en cambio, quizás pueda yacer profundamente, sobre todo, si se activó durante unas horas. Al enfadar energía su cuerpo está más relajado y cae rendido. Observarás que el sueño profundo es inconfundible.  Su cuerpo está totalmente relajado y estirado. Notarás que por momentos tiembla y un rápido movimiento de sus fanales te dará incluso la señal de que tu querido amigo está en los brazos de Morfeo.

Si  aún continúas pensando que los gatos son perezosos porque no van a inquirir una pelota y se niegan a estudiar trucos como un perro, no te equivoques. Los felinos  tienen una reputación de ser vagos y distantes, ya que, por lo común, no suelen prestarse a que se les enseñe los grandes trucos, como sí sucede con los perros. Pero no hay que confundirse.  Algunos mininos pueden estudiar a ejecutar un  variado repertorio de comportamientos solicitados. Sin incautación, para lograrlo se necesita de mucha paciencia por parte de su propietario.

Un estudio publicado por la Institución Doméstico de Ciencias de los Estados Unidos sugiere que, a diferencia de los perros, los gatos en verdad sí quisieron ser domesticados. Toleran a los humanos,  porque descubrieron que podían beneficiarse al relacionarse con ellos. Por ese motivo decidieron asociarse, y de allí su domesticación. No obstante, esa domesticación difiere de la de los perros. Los felinos no son animales dispuestos a atraer a sus dueños, porque, a diferencia de los caninos, no necesitan de nuestro apoyo para su supervivencia.

Por otro costado, si observas que tu pequeño amigo, encima de yacer todo el día, tiene algunos comportamientos poco habituales como puede ser yerro de apetito o diarrea, debes llevarlo al veterinario. Quizás esté desarrollando algún tipo de enfermedad.