¿Se pueden evitar los mordiscos de los cachorros?

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Seguramente observaste que los cachorros pasan mucho tiempo jugando masticando infinidad de objetos.  Todas estas actividades normales son propias en los pequeños ya que están probando sus dientes.

Sin retención, cuando los cachorros juegan con la multitud, a menudo utilizan su boca para morder las manos, las extremidades y la ropa de la multitud.

Este tipo de comportamiento puede parecer risible cuando tu mascota tiene aproximadamente siete semanas de permanencia, pero puede lograr a resultar incómodo y preocupante cuando supera los tres o cuatro meses de permanencia.

En relación a las mordidas, es importante que ayudes a tu perro a terminar con ese comportamiento y para eso debes enseñarle cómo debe lograrlo.

Lo primero que debes enseñarle es que las personas tienen la piel muy sensible, por lo que deberá ser muy cuidadoso cuando utilice su boca. En ese sentido, tienes que cultivarse a ser suave.

¿Cómo evitar los mordiscos de los cachorros?

La inhibición de la mordedura es la sagacidad que tienen los perros para controlar su fuerza y evitar la presentación de un objeto en la boca.

Un hijuelo o un perro que no ha aprendido la inhibición de mordida con la multitud no reconoce la sensibilidad de la piel humana. Por lo tanto, muerde demasiado duro, incluso durante el articulación.

Algunos conductistas y entrenadores creen que un perro que ha aprendido a usar su boca suavemente,  en la interacción con la multitud será menos propenso a morder con fuerza y ​​dañar la piel.

Los cachorros suelen cultivarse la inhibición durante el articulación con otros ejemplares. Si miras a un colección de cachorros jugando, verás un montón de persecución, saltos, un definitivo decorado de lucha emancipado. Los cachorros se muerden entre sí por todas partes.

De vez en cuando, un hijuelo  muerde a su compañero de juegos demasiado duro y es allí cuando la víctima lanzará más de un aullido y generalmente dejará de competir. El culpable seguramente se vea sorprendido por el alarido y además deje de competir por un momento.

Sin retención, muy pronto, los dos compañeros de articulación estarán de reverso en el articulación. A través de este tipo de interacción, los animales aprenden a controlar la intensidad de sus mordidas para evitar los daños y continuar la diversión sin ninguna interrupción. Esta materia además la pueden cultivarse no solo con sus pares sino con las personas.

Lo que tienes que memorizar sobre los mordiscos de los cachorros

Cuando juegas con tu cachorro continúa el articulación hasta que te muerda un poco duro. Cuando así sea, asta inmediatamente un alarido agudo, como si estuvieras muy herido y deja que tu mano se afloje.

Esto asustará a tu pequeño amigo y dejará de hacer daño. Reanuda el articulación y si tiene el mismo comportamiento, nuevamente grita para alertarlo. Repite estos pasos no más de tres veces en un período de 15 minutos.

Otra opción para enseñar a tu perro de que tu piel no es un bártulo es utilizando precisamente ese tipo de artículo. ¿Cómo? Cuando intente roer tus pies, dale un objeto para que muerda.

Fomentar formas de articulación sin contacto además puede ser una opción. Puedes escoger entre tirarle la pelota o un tira y afloje que no sea imprevisto. Si tu hijuelo muerde tus pies y tobillos, prueba con un bártulo remolcador.

En definitiva proporciónale un montón de interesantes y nuevos artículos para que juegue con ellos y así evitas que rompa tu ropa o te haga daño.

Igualmente debes hacer lo posible para que tu pequeño amigo libere todo el caudal de energía que tiene acumulada. En ese sentido, lo más apropiado es que pueda competir con otros de su especie en un parque o en cualquier espacio al espacio emancipado.

Corretear y socializar con amigos es importante para el explicación de tu hijuelo, encima gastará mucha energía y se sentirá  menos motivado a agenciárselas tus pies y morderlos. Por lo tanto, considera la posibilidad de inscribir a tu mascota en una buena clase de entrenamiento anejo a otros ejemplares.

Allí estará supervisado, se divertirá y aprenderá nuevas habilidades. Si te decides por esta opción, no olvides ir con un monitor profesional.

Finalmente, cuando juegues con tu perro evita bazucar tus dedos en su cara. Hacer estas cosas puede animar a que muerda. Pero no lo desaliente. Recuerda que el articulación construye un válido vínculo entre perro y dueño.

Imagen cortesía de Jorge Fco. Arana.