¿Qué quiere tu gato según su comportamiento?

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¿Sabes qué quiere tu astuto cuando maúlla o frota su cabecera contra ti?

Si tienes muchos abriles de convivencia con estas fantásticas mascotas, seguramente conoces esta y muchas otras respuestas, o elaboraste tus propias teorías sobre el significado de tantos comportamientos y actitudes gatunas.

Para veteranos y principiantes en estos menesteres, compartimos algunas interpretaciones.

Distintas formas de mayar

El astuto maúlla. Es su voz. Pero, al igual que nosotros no siempre decimos lo mismo, ni nos expresamos de la misma modo, el maullido es mucho más que un simple miau y varía de un animal a otro y de una raza a otra.

El minino emite estos sonidos por motivos diversos y hay que cultivarse a interpretarlos, sin perder de aspecto el contexto en el que se producen. Por ejemplo:

  • Alegría porque volviste
  • Saludo
  • Atractivo de atención
  • Pedido de comida o para que le abras la puerta
  • Predisposición a pelear o a aparearse
  • Dolor o frustración

Adicionalmente de mayar, los gatos igualmente ronronean y bufan o gruñen.

Los gruñidos se interpretan como un mecanismo de defensa frente a la presencia de un enemigo o por una situación intimidante.

El ronroneo puede indicar que el animal se encuentra a sabor a nuestro costado. No obstante, como igualmente se da cuando el animalito está enfermo o siente dolor, muchos lo consideran como una forma de autocuración.

Esas locas costumbres de “sobar” y de frotar su cabecera contra ti

Si tu astuto empuja rítmicamente una parte de tu cuerpo con sus patas está “amasando”.

Es una modo de manifestar lo cómodo que se siente a tu costado, tanto como cuando era pequeño y estaba con su hermana. Y es que, de bebés, estos felinos empujan las mamas de la gata para que baje la goma.

Ya crecidos, repiten este activar como una forma de recapacitar aquella situación agradable.

Si frota su cabeza contra ti, adicionalmente de expresarte su cariño, te está marcando con su olor. El astuto posee glándulas odoríferas bajo su piel en la barba, más o menos de los luceros y a los costados de la cabecera.

Ríndete, eres suyo.

Traduciendo el jerigonza corporal de tu minino

Para retener qué quiere tu astuto, hay que interpretar igualmente su jerigonza corporal. Orejas, cola y ojos seguramente nos aportarán datos fundamentales.

Orejas

  • Erguidas: Curiosidad
  • Plegadas alrededor de debajo: Determinación
  • Plegadas alrededor de a espaldas: Acometida o temor
  • Inclinadas alrededor de adelante: Laxitud

Huesito dulce

  • Alrededor de en lo alto: Contento
  • Si la sacude: Ira
  • Inclinada alrededor de debajo: Cansancio
  • Entre las patas: Enojo o miedo
  • Con movimientos lentos: Concentración
  • Agitada de un costado a otro: Molestia y enojo
  • Recta, rígida y erecto, con la punta alrededor de un costado: Curiosidad o interés por poco
  • Rígida y con la punta que se sacude: Irritación
  • Inflada y arqueada: Posición defensiva que puede trocarse en ataque

Luceros

  • Acertadamente abiertos: Curiosidad y alegría
  • Entreabiertos: Es hora de irse a adormecerse
  • Pupilas dilatadas: Susto que puede volverse asalto

Adicionalmente…

  • Si estira la cabecera alrededor de ti, es señal de confianza: Está pidiendo que lo acaricies
  • Espalda arqueado, pupilas dilatadas y pelo erizado: irritación y posición defensiva

Otros apuntes para retener qué quiere tu astuto

Ten en cuenta igualmente estos detalles para interpretar el comportamiento de tu minino:

  • Si estira su manita para tocarte, es una clara señal de afecto.
  • Si te araña suavemente, está reclamándote atención.
  • Si te lame el guedeja, la cara o las manos, te está acicalando. Tómalo como un gran cumplido. Significa que tiene lazos contigo, al igual que con gatos de su comunidad.
  • Si ataca tus tobillos saltando desde a espaldas de algún refugio, está realizando juegos predatorios. Mejor cómprale un ratoncito con ruedas para que pueda perseguirlo.
  • Si rasguña el vidrio de la ventana, es que están viendo otros gatos o pájaros, o quizá su propio reflexiva. El cristal es la barrera que lo separa de estos animales. Por eso lo araña.
  • Si se sienta sobre el informe mientras lees, quizá le guste la textura del papel. Lo más seguro es que quiere que le prestes atención a él y dejes la recitación de costado.
  • Si te rasguña cuando lo estás acariciando, o incluso te muerde, es que se cansó de los mimos. Es su forma de decirte: “Suficiente por ahora. Ya no más”.