Mi perro tiene demasiado apetito

Todo lo que siempre quisiste aprender sobre Mi perro tiene demasiado apetito con toda la info actualizada. Estas en Salubridad – Consulta veterinaria-Consejos profesionales

Que tu peludo devore todo lo que encuentra a su paso y no deje de reclamarte comida no es, sin duda, poco natural. Las razones por las que un perro tiene demasiado apetito pueden ser diversas y con desigual extremo de agravación. Te contamos algunos detalles.

Posibles causas por las que un perro tiene demasiado apetito

Autor: Fernando Dall’Acqua

Entre las principales causas por las que un can tiene un penuria excesivo, podemos señalar:

  • Una dieta que no cubra sus deyección nutricionales
  • Parásitos internos
  • Enfermedades
  • Que no desarrolle suficiente actividad física
  • Que copie malas actitudes de sus dueños
  • Ámbitos en el entorno

La consulta al veterinario se torna fundamental para detectar problemas actuales o preparar inconvenientes a futuro a causa del exceso de víveres.

Los motivos por los que un perro tiene demasiado apetito pueden ser variados. El veterinario seguramente te ayudará a identificar las causas y a encontrar las formas de solucionar este problema.

Cómo debe ser la dieta adecuada para tu peludo

Una dieta adecuada para tu can debe cubrir sus deyección nutricionales de acuerdo a:

  • Época
  • Tamaño
  • Peso
  • Actividades que desarrolla

Un doble en ingestión animal podrá ayudarte a determinar la mejor forma de atizar a tu peludo en cada etapa de su vida, ya sea que elijas darle alimento balanceado o comida casera.

Lo cierto es que si no le das la ración adecuada de acuerdo a las características de tu peludo, se quedará con penuria y demandará más comida. Por ejemplo, si el perro gasta mucha energía en juegos y paseos, necesitará más alimento que el indicado en la bolsa del pienso, que es una indicación caudillo.

Más control y menos bocadillos entre comidas

Por otra parte, si tu peludo no desarrolla la suficiente actividad física, seguramente suplirá esa error de control y de placer comiendo. Y de allí a la obesidad hay un paso. Ten presente que, según una información difundida por la la Asociación Mundial de Veterinarios de Animales Pequeños, el exceso de peso de los dueños se está trasladando a las mascotas.

Así que, si tus costumbres son sedentarias, no se las trasmitas a tu amigo de cuatro patas. Es más, entusiásmate con la idea de pasear y envidiar un rato al música vacante con tu perro. Así, los dos estaréis más saludables.

Adicionalmente, si eres de los que picotea entre comidas y siempre andas masticando algún panecillo, ten presente que tu peludo querrá imitarte y no dejará de protestar su parte del pillaje cada vez que te vea llevarte comida a la boca.

Trucos para que tu perro no coma en exceso

Entonces, como lo ideal es que tu peludo coma la cantidad adecuada de alimento repartida en las veces que indique el veterinario, y evite así  los “extras”, es conveniente que:

  • Lo mantengas alejado de la cocina cuando estés preparando la comida.
  • No le permitas que reclame parte de la cena o del tentempié cuando la comunidad se siente a la mesa.
  • En vez de malcriarlo con bocadillos a cualquier hora del día, mejor ofrécele un trebejo para que se entretenga. O juega un rato con él.

Cuando el exceso de apetito aparece de forma repentina

A veces, las causas del penuria excesivo pueden deberse a algunos problemas de vitalidad, sobre todo si el apetito voraz aparece de forma repentina.

Tu peludo puede tener parásitos intestinales, o estar padeciendo, por ejemplo:

  • Problemas hormonales
  • Diabetes
  • Insuficiencia pancreática
  • Mal funcionamiento de los riñones

Otras causas que pueden desatar el penuria de tu peludo

En algunos casos, si de repente el perro tiene demasiado apetito, puede deberse a que se han producido cambios en el entorno deudo. La presentación de un bebé o la apadrinamiento de una nueva mascota suelen provocarle celos y desencadenar reacciones en tu peludo como la de romper cosas, orinar en cualquier sitio o… engullir todo lo que se le ponga a tiro.

Estos trastornos de comportamiento pueden corregirse con paciencia y cariño. Ten presente que el veterinario sabrá aconsejarte de guisa adecuada todavía en estos temas.