Mi perro no tiene apetito, ¿qué puedo hacer?

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Que un cánido pierda el hambre no es algo normal. Puede deberse a razones diferentes, tanto físicas como sicológicas, que es esencial esclarecer de forma veloz para poder solventar el inconveniente y que al animal vuelva a a alimentarse de forma conveniente.

En casos como este se imponen entonces la observación, el análisis de las posibles causas y una visita al veterinario.

Motivos por los que un cánido no tiene apetito

Si un cánido está físicamente sano no es muy probable que pierda las ganas de comer, a menos que deteste el comestible que se le está dando o bien desee llamar la atención de sus dueños de esta forma.

Entre las causas que pueden provocar la inapetencia de un perro se encuentran:

  • Que sufra algún género de cáncer, infecciones sistémicas, enfermedad bucal, dolor, inconvenientes de hígado o bien hormonales, insuficiencia nefrítico o bien alguna obstrucción en su intestino.
  • Que esté tomando antibióticos o bien antiinflamatorios.
  • Que haya recibido últimamente sus vacunas.
  • Modificaciones bruscas en su vida cotidiana: mudanza, viajes, nacimientos o bien muertes en el conjunto familiar, discusiones en el hogar, divorcio y cualquier otra situación que lo altere y le provoque tristeza, temor, nervios, depresión o bien ansiedad.
  • Un cambio en la marca o bien pluralidad del pienso que consume de forma frecuente.
  • Que el comestible que se le da no sea el conveniente para su edad y tamaño. Por servirnos de un ejemplo, un cánido de raza pequeña precisa croquetas acordes al tamaño de su boca enana.
  • Que reciba demasiadas recompensas o bien se le dé una parte de los comestibles que comen los humanos. Acá puede ocurrir que el animal quede satisfecho con estos “extras” –que, por otro lado, no cubren sus necesidades nutricionales de forma adecuada– o que rechace su comida frecuente por el hecho de que le resultan más apetecibles las otras alternativas que le ofrecen.
  • Que esté entrando en la tercera edad y sus requerimientos energéticos ya no sean los mismos, aparte de que es realmente posible que empiece a perder su olfato y su gusto.

Cómo actuar en frente de la inapetencia del cánido

Si tu perro pasa más de 3 días sin comer, se impone una visita al veterinario para determinar causas y delimitar los pasos que debemos proseguir para su restauración.

Las posibles soluciones van a depender de los motivos que provocan la pérdida de hambre de tu mascota. Ante la depresión o bien nosologías físicas, van a deber proporcionarse tratamientos específicos que deberá apuntar y inspeccionar un profesional.

Te contamos algunas opciones que pueden contribuir a que tu mascota recupere su apetito:

  • Darle comestibles más atractivos, teniendo presente que los los canes escogen su comida, primeramente, por el olfato.

Puedes mudar por un balanceado húmedo, que siempre y en toda circunstancia es más sabroso. Asimismo está la posibilidad de que le prepares un rico plato casero. En un caso así, consulta con el veterinario la mejor manera para cubrir las necesidades nutricionales del animal.

También puedes humectar el pienso seco con agua caliente para tornarlo más deseable, ya que fortalecerás el aroma del alimento. Y recuerda que debes guardar las croquetas bien cerradas y en sitio fresco y seco, para eludir que pierdan su fragancia.

  • Pasear o bien jugar largamente con tu perro ya antes de la hora de su comida.
  • Como una salvedad –no sería ideal que se tornara costumbre– puedes ofrecerle el comestible con tu mano para estimularlo a comer.
  • Dale su comida en horarios regulares.
  • Procura que el instante de alimentarse sea ameno para tu mascota. Puedes ofrecerle un juguete dispensador de comida, o bien solicitarle que cumpla una orden y retribuirlo con su comestible cuando la cumpla.
  • Modifica la situación cuando vayas a alimentarlo. Si lo frecuente es que coma al lado de otros animales, haz que lo haga solo. Prueba asimismo con mudar su comedero o bien situarlo en una altura diferente.
  • Contenerlo con mimos y caricias, sobre todo ante situaciones del entrecierro familiar que puedan estar afectándolo.

Ten presente que esta situación de inapetencia no puede extenderse en el tiempo, en tanto que tu mascota se desgastará y puede ver comprometido su sistema inmunológico.

Con paciencia y también imaginación, y apoyándote siempre y en toda circunstancia en la ayuda profesional del veterinario, probablemente encontrarás la solución a fin de que tu cánido sea de nuevo un animal feliz y demandante de su comida.