Mi perro ha enfermado, ¿cómo lo alimento?

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Cuando un perro está mal porque tiene los síntomas de una enfermedad, o tiene algún dolor, él no puede afirmar lo que le ocurre. Tenemos que ser los dueños los que estemos pendientes e interpretar su comportamiento.

En lo que respecta a la comida durante su enfermedad, ¿qué alimentos son los más adecuados? Una dieta proporcionadamente equilibrada con los nutrientes adecuados es una buena forma de abrir la recuperación de nuestra mascota, proteínas e hidratos de carbono que suministren la energía necesaria, vitaminas, etc.

Primeros pasos cuando hay una enfermedad

Lo primero que observaremos cuando nuestro perro está enfermo es que deja de comer, y su organismo va a tomar de sus músculos la energía extra que necesita y que no es aportada por alimentos.

Su asimilación se acelera para combatir la enfermedad, y esto debe ser compensado con los aportes de nutrientes necesarios, que le ayudarán a reponerse y serán la pulvínulo de la recuperación.

Mi perro ha enfermado. ¿Cómo debo alimentarlo?

En la votación de la dieta más adecuada, lo primero a analizar es la dolencia que tiene el animal. Cada enfermedad debe ser tratada de una forma individualizada, y asimismo la dieta que suministremos al animal durante su muerto forma física estará en función de la enfermedad concreta.

A modo de ejemplo, si existen problemas digestivos, es preciso ofrecer comidas con buen aporte de fibra para ayudar a la micro flora del cuerpo de nuestro amigo, sin aportar mucha sebo.

Si nuestro perro tiene asco, diarreas y vómitos debemos suministrarle un buen aporte de líquidos, ya que, al igual que ocurre en los seres humanos esto va deshidratando cada vez más al animal.

¿Cómo conseguir que nuestra mascota enferma coma?

Entre los alicientes que daremos a nuestra mascota para que haga por engullir en esos momentos en que probablemente engullir es lo extremo que le apetece, está el usar una comida que le atraiga. Si conocemos sus gustos, sabremos lo que darle en esos momentos.

Una regla interesante es que los perros suelen tener más predilección por los alimentos blandos que por pienso fabricado para ellos. Nuestro cariño y paciencia deben completar el proceso para que el animal coma.

Entre los trucos que podemos utilizar para que nuestro perro coma en sus peores momentos, está el olor potente de algunos alimentos, lo que provoca la salivación de nuestro amigo y despertará su interés por lo que le ofrecemos.

Por otra parte, el calor incrementa los aromas; si calentamos previamente la comida conseguiremos que tenga un toque más atractivo para el perro.

Por otra parte de los alimentos naturales, siempre recomendables, se ha ido desarrollando en los mercados una gran variedad de productos. Por otra parte de piensos específicos para determinadas dolencias o carencias, existen otros terapéuticos, que sirven para la prevención de determinadas dolencias y aportan una calidad de vida óptima al animal.

Diferentes nutrientes muy necesarios

Autor: Soggydan Benenovitch

En una tratamiento a los nutrientes específicos que vamos a aportar a nuestra mascota para aventajar su enfermedad, debemos retener que las proteínas son los nociones básicos para la recuperación, a la vez que aportan defensas para el sistema inmunológico de nuestro perro. El animal que está enfermo requiere más proteínas que uno que está sano, pues su cuerpo está sufriendo un desgaste muy importante.

Las grasas y los hidratos de carbono asimismo constituyen una fuente de energía muy importante para un perro convaleciente. La sebo debe ser gustosa y atractiva para el animal, y tiene que estar más concentrada, para poder aportar los niveles de energía que el animal necesita en un número pequeño de raciones.

En lo que se refiere a minerales y vitaminas, el aporte de estos nutrientes va a ayudar a la curación del perro, disminuyendo el tiempo de recuperación de la dolencia y reponiendo los niveles físicos desgastados.

Debemos atender que la piel de nuestro perro y su pelo no sufren ningún desgaste durante su enfermedad. Si ha tenido una daño o el veterinario lo ha operado, tenemos que atender la zona tratada continuamente, para que no supure ni empeore su aspecto. Cualquier inflamación de la zona debe ser tratada por el veterinario.

Es posible que tengamos que dar a nuestra mascota la tratamiento prescrita por el veterinario, o que debamos ayudarlo a recuperarse físicamente, o proporcionadamente que tengamos que realizar curas en una zona herida, ocuparnos de los vendajes, etc. Todo ello debe estar supervisado y prudente por el veterinario.