Los bebés que viven con mascotas desarrollan menos alergias

Todo lo que siempre quisiste enterarse sobre Los bebés que viven con mascotas desarrollan menos alergias con toda la info actualizada. Estas en Contemporaneidad – Informativo-

Al contrario de lo que muchos creen, diversos estudios han comprobado que los bebés que viven con mascotas tienen menos posibilidades de desarrollar alergias a los animales domésticos a medida que van creciendo.

Así que si tienes un crío de menos de un año pero aún no tienes un amigo de cuatro patas, es el momento ideal para adoptarlo.

Niños, mascotas y alergias

Los tiempos en los que los profesionales recomendaban perdurar a las criaturas allí de perros y gatos para evitarles alergias parecen estar quedando a espaldas.

Según una investigación publicada en larevista Clinical & Empírico Allergy, los bebés que habitan hogares donde hay mininos tienen la medio de probabilidades de ser alérgicos a estos animales cuando lleguen a la adolescencia.

En cuanto a los perros, ese peligro se redujo en niños, pero no en niñas. El motivo se desconoce, pero los expertos estiman que puede deberse a la distinta forma en que se relacionan unas y otros con los canes.

Menos peligro de animadversión para los bebés que viven con mascotas

Otros datos de la investigación indican que si la exposición a las mascotas ocurre recién posteriormente del primer año de vida del criatura no se produce ningún propósito sobre el peligro de animadversión.

Por tal motivo, los investigadores suponen que una temprana exposición a alérgenos de mascotas y bacterias relacionadas con estas trae los siguientes beneficios:

  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Acostumbra el cuerpo a estas sustancias.
  • Contribuye a que los niños desarrollen una inmunidad natural.

El estudio fue llevado a extremo por un equipo comandado por la doctora Ganesa Wegienka, una epidemióloga que trabaja en el hospital Henry Ford de Detroit (Estados Unidos).

Detalles de la investigación

La investigación se centró en 566 niños y sus padres. Y, si proporcionadamente este no es el único estudio que negociación el tema, la diferencia radicó en que realizó un seguimiento hasta la adolescencia. Cuando los en tiempos remotos bebés cumplieron 18 primaveras se les tomó muestras de muerte.

Así se comprobó que los adolescentes que convivieron con un sagaz durante su primer año de vida tuvieron un peligro 48% menos de animadversión a los felinos y que aquellos que vivieron próximo a un perro presentaron un peligro 50% beocio.

En resumidas cuentas, si proporcionadamente la animadversión se produce por intolerancia a una sustancia del medioambiente, todo parece indicar que si esta exposición es temprana, en efectividad se producirá tolerancia.

En la misma sintonía

Por su parte, un trabajo llevado a extremo en el Hospital Universitario de Kuopio (Finlandia) llegó a similares conclusiones en relación a los bebés que viven con mascotas y su relación con las alergias y, en este caso, las infecciones.

Se examinaron 400 niños durante su primer año de vida. Así se concluyó que, aquellos que convivían con un perro, o en beocio medida con un sagaz:

  • Padecieron un 30 por ciento menos de infecciones respiratorias.
  • Tuvieron un 50 por ciento menos de infecciones en el aurícula.
  • Se curaron más rápido.
  • Necesitaron menos tratamiento con antibióticos.

Un poco de mugre no viene mal

Los investigadores finlandeses observaron incluso que los mercadería más protectores se dieron en el caso de que las mascotas tuvieran contacto con el foráneo del hogar, donde se supone que hay más exposición a alérgenos.

Todos los caminos parecen conducir, entonces, a la emplazamiento hipótesis de la higiene, que plantea que cuanto menos honesto esté el entorno en los primeros primaveras de vida hay menos posibilidad de alergias.

Es simple. Cuando hay más infecciones –que no quiere proponer necesariamente enfermedades– el sistema inmunológico está tan ocupado en ellas que ni se acuerda de producir alergias.

Más mascotas y menos alergias

La extrema obsesión por un superficie donde reine la asepsia –aguijoneada por una publicidad constante de productos de honradez– parece estar logrando el propósito contrario al buscado.

Nos enfermamos más y tenemos más alergias porque nuestro organismo no aprende a defenderse desde temprana etapa.

Por eso, relájate un poco. Si un bebé está por ascender a tu vida, ni se te ocurra regalar a tu mascota. Y, si no tienes aún un amigo peludo y de cuatro patas, no está de más repetirlo: adopta uno.