Liberan a un puma de circo que vivió 10 años encadenado a una camioneta

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Es por muchos aceptablemente sabido que el cautiverio con fines de espectáculo es una de las causas que más perjudica a la fauna silvestre. Miles de animales son arrebatados al año de sus entornos naturales y terminan siendo confinados en jaulas, sufriendo diferentes clases de extralimitación, todo en nombre del entretenimiento. Sin requisa, a veces a estos animales les queda poco de esperanza.
Hoy te contamos el caso de un puma de circo al que liberaron luego de habitar 10 abriles encadenado a una camioneta.

Esta es una historia muy triste, pero asimismo es el ejemplo de que las cosas pueden cambiar para cientos de animales que se encuentran en cautiverio, cuando se conjugan el interés político en la causa animal con la billete de cientos de fundaciones que se encargan de hacer visibles diferentes situaciones de maltrato.

Lo acontecido con este animal ocurrió en Perú, país conocido por su gran variedad de fauna silvestre, en exclusivo, por tener en su condado una parte de la selva amazónica. Sin requisa, asimismo es global el tráfico de especies exóticas de forma ilegal.

Si aceptablemente no son claros los orígenes de Mufasa, el puma en cuestión, es sabido que su dueño lo compró en una tienda de mascotas hace diez abriles, cuando este era escasamente un hijuelo. La finalidad de mercar tan exótico animal no era otra que el de vincularlo como propensión a un circo ambulante.

No obstante, el dueño no contaba con los mínimos parámetros de tenencia frente a este tipo de animales, motivo por el cual el puma estuvo encadenado a un arnés en la parte trasera de una camioneta durante su dilatado cautiverio.

Sin requisa, el pueblo se hizo escuchar, no solo frente al caso de Mufasa, sino al otros miles de animales que compartían el mismo destino. Así, en 2011 se firmó una ley de protección animal que prohibía la tenencia de este tipo de animales con fines de entretenimiento. A pesar de que la ley se firmó hace cuatro abriles, hasta abril del presente año Mufasa no fue libertino, adjunto con un cóndor llamado Condorito, quien asimismo formaba parte de otro espectáculo circense en Perú.

Mufasa y  Condorito fueron rescatados por la asociación “Animal Defenders International” (ADI) quienes, a través de la campaña “Espíritu de la sinceridad”, no solo consiguieron ponerle fin a su duro cautiverio, sino realizar los trámites pertinentes para que pudiesen ser llevados a una reserva natural.

Al momento de su rescate la camioneta estaba sucia, llena de materiales como hierros, tornillos y carpas, que podían afectar la vitalidad del animal. Sin requisa, el puma se mostraba tranquilo y, a pesar de estar bajo de peso, probablemente las peores heridas eran las emocionales.

Si aceptablemente contaba con un respaldo lícito, la confrontación no se hizo esperar, pues el propietario del circo instó a los locales a apoyarlos para que no se llevara a parte la incautación del animal. Por lo tanto, esta se prolongó durante algunas horas, hasta que el Servicio Divulgado apareció adjunto con la policía antidisturbios. Sin requisa, esto no puso fin a la contienda, y esta solo finalizó cuando un portavoz del Servicio le anunció al propietario del circo que de resistirse se enfrentaba a una pena carcelaria, encima de tener que replicar por varias multas.

A pesar de esto, y de la existencia de la ley, el circo se quedó con un simio, aunque la ADI se encuentra realizando trámites para conseguir su pronta exención. Igualmente la ADI ha ido retirando muchos animales silvestres que se encontraban en cautiverio en circos en el Perú. Un censo realizado el año pasado por el gobierno de ese país facilitó los trámites.

Actualmente Mufasa se encuentra en una reserva en período de recuperación y se paciencia que pueda tener una vida medianamente natural, teniendo un futuro en una zona protegida de cazadores para que pueda habitar en semilibertad, ya que los difíciles y largos abriles de cautiverio impiden que este pueda ser restituido a la selva.