Las 10 irresponsabilidades más comunes de dueños de perros

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Tomar la valor de adoptar una mascota no es tarea viable; debemos valorar las ventajas y desventajas que eso tendría en nuestro hogar y sobre todo, en nuestra vida.

Hay que tener en cuenta que son seres vivos que necesitan unos cuidados básicos, como son su viandas y cuidados de salubridad, pero además necesitan otras atenciones, como juegos, paseos y sobre todo, mucho cariño.

Aunque pueda parecer una tarea sencilla, hay que proponer que para ser dueño de una mascota la virtud más importante es ser responsable. Es por ello que en el ulterior artículo os queremos dar a conocer las 10 irresponsabilidades más comunes de los dueños de perros, que aunque nos parezcan obvias, son errores que se comenten frecuentemente.

1. Adoptar un hijuelo y cansarse inmediatamente

Tenemos que proponer que un hijuelo no es un juguete, sino un ser vivo que al principio va a hacer sus micción por toda la casa, muerde todo lo que pilla a su paso y que va a lamentar por las noches o cuando le dejemos solo.

Hay que adoptar un hijuelo si efectivamente sentimos simpatía por las mascotas y a la vez estamos dispuestos a tener paciencia en el período de educación de nuestro pequeño amigo.

2. No proporcionarle alimento y cuidados médicos

Aunque parezca poco obvio, nuestro perro debe estar aceptablemente alimentado y con una dieta específica para él, y proporcionarle, en el caso de que los necesite, vitaminas y suplementos nutricionales.

Si notas que tu mascota está rara, ha cambiado alguno de sus hábitos o está un poco decaída, no dudes en soportar a tu perro al veterinario. Por otra parte, debes conocer los períodos de sus vacunas, estar irresoluto de su aseo y sobre todo, estar atento a sus micción.

3. No tener tiempo para nuestro perro

Nuestro perro necesita que le dediquemos tiempo diariamente, pero no solo para alimentarlo, sino para pasearlo y recrearse con él. No deberíamos tener a nuestro fiel amigo más de 8 horas diarias solo en casa o que su paseo sea exclusivamente para hacer sus micción. Tienes que valorar que es un miembro más de la familia y que al igual que todos, él además necesita de tu cariño y mimos.

4. Ser una persona incívica

Los perros serán en el futuro como nosotros les eduquemos. Es incumplimiento de los propietarios que algunas personas no les quieran, ya que se hacen sus micción en las aceras de las calles, pasan muchas horas solos y ladran sin detener.  Otra mala conducta es la de aquellas personas llevan a sus perros sueltos por las calles y atacan a todo el que pase por su flanco.

Debemos ser conscientes del peligro que todo esto supone, así que educa a tu perro desde que es un hijuelo.

5. No cumplir con las normas del país

Cada país regula de forma diferente los requisitos legales para tener una mascota. Por ejemplo, cumplir con los períodos de inmunización, si tienen que ir con collar y protector por la calle, ponerle el chip de identificación, etc. Todo esto, adicionalmente de cumplir con las leyes del país, puede evitar futuros inconvenientes.

6. Escoger una raza inapropiada

Muchos dueños de perros escogen un tipo de raza porque está de moda o porque les gusta sin más. Esto es una absoluta irresponsabilidad. Si por ejemplo, eres una persona sedentaria y adoptas una raza que necesita hacer mucho gimnasia físico, puede ocurrir que el perro sufra de ansiedad y se dedique a romperlo todo.

Es por esto que antiguamente de adoptar a tu mascota, te informes muy aceptablemente de todos los cuidados que necesita y si tú puedes dedicarle las atenciones que él requiere.

7. No educarle desde pequeño

Hay personas que piensan que es tarea viable educar a un perro, pero esto es un arduo error. Hay que realizar esta tarea desde que son cachorros, siempre con una educación basada en el refuerzo positivo, premiándolo cuando hace poco aceptablemente y por supuesto NUNCA se debe utilizar la violencia y el maltrato con ningún animal.

8. No sacar al perro a pasear

Es muy global que los dueños de perros que tienen una casa con un huerto muy magnate, no saquen a su perro a pasear. De esta guisa, están impidiendo que su mascota se relacione con otros animales e incluso con personas. Está muy aceptablemente que viva en un circunstancia amplio y con mucho espacio para recrearse, pero nuestro perro además necesita otros estímulos que solo los encuentra si salimos con él a la calle.

9. Pensar que nuestro perro no tiene sentimientos

Es un gravísimo error pensar que nuestra mascota no tiene sentimientos o que no nos entiende. Los que amamos a los animales y en exclusivo a los perros, sabemos que esto no es así. Hay que tratarlos como un miembro más de nuestra clan y no estar todo el día diciendo “si solo es un perro”.

10. Tener una perrita y que tenga cachorros

Si somos dueños de una perrita, debemos tener en cuenta que quizá se quede encinta y que a posteriori tendrá cachorros. Hay que valorar qué hacer con ellos y que, probablemente, necesites que sean adoptados.