Conoce todo sobre la mastitis en perras

Todo lo que siempre quisiste enterarse sobre Conoce todo sobre la mastitis en perras con toda la info actualizada. Estas en Lozanía – –

 La mastitis en perras es una infección que se origina en las mamas de perras lactantes (ocasionalmente ocurre en perras con embarazos psicológicos). A pesar de ser una infección global, existe una tendencia a ignorarse, por lo que tiende a agravarse con el paso del tiempo y puede conservarse a infectar a los cachorros.

Es global que las perras desarrollen esta infección a posteriori del embarazo y resulta ser una condición proporcionado incómoda y dolorosa para ellas. En peculiar, porque la zona en la que se produce está siendo estimulada continuamente por los cachorros hambrientos.

Causas de la mastitis

Esta afección se origina oportuno a un debilidad en las defensas de la principio, quien queda desvalido al ataque de gérmenes patógenos, como los estafilococos, que ingresan a su sistema a través de las heridas provocadas por los cachorros en las mamas.

La mastitis requiere tratamiento y es importante que la detectes a tiempo, pues en caso de que la perra la padezca puede comprometer seriamente la calidad de la cuajo y desembocar en la crimen de los cachorros.

Síntomas

  • Decaimiento y muestras de dolor evidentes al contacto con las mamas.
  • Abscesos o aparición de tumores en las mamas producto de la retención de cuajo.
  • Diarrea, vómito e inapetencia.

Síntomas en los cachorros

Conveniente a que la “cuajo tóxica” afecta considerablemente a los cachorros, estos, rápidamente empiezan a mostrar la posterior sintomatología:

  • Problemas cutáneos, pérdida de pelo o aparición de llagas.
  • Debilidad de los cachorros de la camada.
  • Se quejan constantemente.
  • Sufren trastornos digestivos.
  • Cachorros que pierden peso rápidamente (en 24 o 48 horas) o no suben de peso durante un par de días.

En caso de que dos o más cachorros de la camada presenten estos síntomas, lo mejor es asistir al veterinario para que se le haga un test de calidad de la cuajo, que consiste en valorar el pH de la misma. Normalmente el pH de la cuajo materna es neutro, pero en el caso de mastitis se torna ácida.

Una enfermedad evitable

A pesar de que la mastitis es global, todavía es poco casquivana de avisar. Sin requisa, esta prevención requerirá que dediques un tiempo extra a la higiene de la perra y a su cuidado caudillo.

La forma más sencilla de avisar la mastitis es tomar medidas higiénicas en cuanto la perra da a luz,limpiando constantemente las mamas de la perra para evitar que la humedad se preste como caldo de cultivo para bacterias y gérmenes. Esto debe hacerse durante todo el proceso de amamantamiento.

El residencia debe permanecer igualmente en óptimas condiciones de higiene, por lo tanto deberás acicalar con frecuencia las deposiciones de los cachorros para evitar que las pisen y transfieran los gérmenes a través de las garras.

Debes custodiar la apariencia de las mamas, por lo caudillo no es una buena señal que estén muy duras, tengan heridas sangrantes, llagas o se encuentren rojas. En caso de que detectes este tipo de irregularidades debes asistir al veterinario inmediatamente.

Tratamiento

El tratamiento de la mastitis es de carácter veterinario, por lo que no será prudente ni recomendable que mediques a la perra. En caso de un diagnosis positivo, debes dejar que el veterinario se encargue del cuidado de la perra, mientras que tú te encargas de los cachorros.

Es importante separar inmediatamente a los cachorros de la perra para evitar que consuman la cuajo contaminada, por lo tanto deberás alimentarlos con biberón y con cuajo especializada para cachorros. Nunca uses leche de vaca exclusivamente para procurar a los cachorros; esta les caerá mal y puedes causarles serios problemas digestivos.

Normalmente, para la nutriente de los cachorros, se usa una mezcla entre la cuajo entera de becerra, cuajo especializada para cachorros, una brote de huevo y polvo de hueso.

El tratamiento para la perra consistirá en el vaciado de la cuajo sobrante y un tratamiento a cojín de antibióticos para combatir los gérmenes, así como antinflamatorios y analgésicos para calmar el dolor que la perra pueda estar sufriendo, aunque este dependerá enteramente de la empeoramiento de la infección.