Cómo enseñar autocontrol a tu can

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El autoevaluación es una cualidad que en el mundo brilla por su abandono. Es una cualidad muy difícil de cultivar y aún más de enseñar. Desde que somos pequeños, nuestros padres intentaron inculcárnosla y nosotros a nuestros hijos. Es realizable cuando existe una comunicación abierta poder transmitir los valores y deseos que esperamos que el escuincle tenga.

Pero la cosa se complica si nuestro escolar no puede cuchichear y no puede entender de forma racional lo que le decimos. Es asegurar, nos referimos a nuestras mascotas. Sin secuestro, es necesario que nuestra mascota aprenda autoevaluación, pues lo necesitará para cosas cotidianas como tomar, escanciarse, relacionarse con otros e incluso hacer sus deyección.

Es posible que cuando escuches la expresión enseñar autoevaluación a tu perro todo te parezca complicado y difícil de cumplir, pero te daremos unos consejos prácticos con los que lo conseguirás antiguamente de lo que pensabas.

¿Qué es el autoevaluación?

Antaño de nadie debemos memorizar de lo que estamos hablando, por lo que hemos de constreñir qué es autoevaluación y memorizar en qué situaciones nuestro perro no lo demuestra para de ese modo poder ayudarle a desarrollarlo.

El autoevaluación, como la propia palabra indica, es controlar los propios impulsos para proceder de forma adecuada en cada ocasión. Muchos de esos impulsos son empujados por el subconsciente o son innatos en nosotros. En el caso de tu mascota pueden ser empujados por su instinto. De ahí que sea tan difícil de controlar.

¿En qué momentos nuestro perro no demuestra autoevaluación?

  • En la hora comida. Casi ningún perro come de forma relajada, parecen engullir como si llevaran varios días sin tomar.
  • Momento paseo. ¿Qué decirte sobre esto? Estamos seguros de que la mayoría de las veces que paseas a tu perro parece que es él quien te costal a pasear a ti en vez de tú a él.
  • Momento saludo. Cuando llegas a casa te encanta que tu amiguito esté ahí feliz de verte, pero tanta es la emoción que a veces incluso te hace daño cuando se abalanza sobre ti u otros miembros de tu grupo o amigos.

Hay más momentos en las que nuestra mascota no tendrá autoevaluación, como cuando le cuesta no hacerse sus deyección en casa, por ejemplo. Sin secuestro, centrémonos en cómo mejorar el autoevaluación en dos aspectos importantes: la comida y los paseos.

Mejorar el autoevaluación a la hora de tomar

Algunos canes, mientras comen, y si se les toca, gruñen, y en ocasiones hacen el intento de morder. Esto lo hacen incluso con sus dueños. Esta no es una ademán correcta y viene generada por desliz de autoevaluación. Se debe erradicar. Ahora acertadamente, ¿cómo hacerlo?

Los perros son animales de manada y se dejan dirigir por un líder. En casa debes enseñarle que tú eres el líder y una de las maneras de hacerlo en este aspecto es no permitiendo que el perro coma antiguamente o a la vez que vosotros. Primero comen los líderes, luego la manada.

Por consiguiente, no permitas que esté aproximadamente de la mesa pidiendo o saltando. Desde pequeño enséñale a que se  quede en su empleo que podría ser su cama mientras vosotros coméis. Cuando le sirvas la comida no permitas que se salte, ladre o se excite. Más acertadamente enséñale a que la espere sentado.

De esta forma tendrá una ademán sumisa, y un perro sumiso es un perro tranquilo.

Mejorar el autoevaluación en la hora paseo

El paseo es una congoja cuando es nuestro perro el que siempre quiere ir por delante. Pues acertadamente, para mejorar este aspecto, debes comenzar desde casa.

Muchos dueños juegan a asegurar «mira, voy a coger la correa», pero esto no hace más que poner mucho más nervioso al animal. Por consiguiente, antiguamente de colocar todos los accesorios al animal para ir a pasear, deberás esperar a que esté tranquilo. Normalmente no tardará más de 10 minutos.

Puedes tomar los accesorios y sentarte mientras los miras y dejar acaecer unos minutos hasta que el perro se relaje. Más tarde, ponle la correa mientras le hablas de forma suave y le explicas que debe estar relajado y tranquilo. No esperes conseguirlo a la primera, pero con paciencia y perseverancia lo lograrás.

Durante el paseo háblale de forma calmada e incluso cógelo en brazos y colócalo en el empleo que deseas que vaya, a tu costado.