Cómo enseñar a tu perro a no ladrar en exceso

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Hay perros que pueden estar ladrando durante mucho tiempo a un objeto o persona en particular. Y ello puede ser provocado por varias causas. La primera sensación es que, mediante el gruñido, el animal comunica que hay algún peligro, o que él entiende que lo hay. De esta forma, se produce un gruñido “en prisión” de otros perros del suburbio o el entorno, que se suman a la advertencia del peligro.

Todavía está el caso de que el animal se siente muy solo, o admisiblemente, se ha asustado por cualquier razón, como es el caso de que pasen muchas personas cerca de donde se halla.

Lo que no hay que hacer frente a los ladridos

No hay que vociferar a nuestro perro que ladra en exceso. Ello le dará a entender que la atención que estaba reclamando se está viendo recompensada de alguna modo. Si nos apenamos de él y lo dejamos entrar en casa, el animal creerá que se le ha recompensado por aullar, y eso reforzará el que vuelva a aullar con insistencia.

Forma de proceder

Hay muchas formas de proceder frente a unos ladridos insistentes de nuestra mascota:

  • Un método interesante es arrojar agua o tirar cerca de él piedras o poco que haga mucho ruido, manteniéndose, en todo momento, fuera del campo de visión del animal. Si el perro se calma, es el momento de premiarlo con elogios, golosinas, etc. Es bueno repetir esta acto hasta que el perro vaya perdiendo el vestido de aullar en exceso.
  • Los comandos de órdenes “silencio” o “stop” asimismo ayudan. Podemos dar la orden teniendo en las manos poco que el perro quiere, una gollería, o cualquier objeto. Esperaremos a que se calle para premiarlo. De esta forma, asociará el comando “¡silencio!” como poco positivo.
  • Todavía es eficaz ignorar al perro cuando ladre mucho. Al principio los ladridos continuarán. Pero llegará un momento en que se vaya dando cuenta de que no sirve para nulo. El sentimiento de frustración le hará ir abandonando ese vicio.
  • Si cada vez que ladra por la cercanía con otros perros o personas, en el caso de ser un perro muy sociable, se le encierra o se le introduce en una habitación separada, llegará a la conclusión de que no merece la pena aullar y perderse la cita.

El prueba, necesario

El sobrante de energía asimismo lleva al perro a aullar en exceso. Un paseo diario no es suficiente para que el animal libere la energía que le sobra. Es buena idea llevarlo a un parque o espacio muy descubierto, donde haya más animales como él y pueda liberar el exceso de energía.

Todavía, está el caso de muchos perros que ladran por aburrimiento. Hay razas que necesitan de compañía más que otras. Este es el caso de los pastores alemanes, por ejemplo. En el mercado hay juegos de estímulo mental para perros.

Consejos prácticos

Lo mejor es contactar con un educador que analice las características del animal y nos aconseje sobre la mejor técnica a seguir para que nuestra mascota deje de agobiar con sus ladridos. Cada perro es muy diferente y las causas de sus ladridos excesivos pueden ser muchas y variadas.

Hay unas pautas generales que pueden seguirse para todos los casos:

  • Potenciar la tranquilidad del animal. Cuando se encuentre tranquilo y relajado, es bueno acariciarlo suavemente.
  • Las órdenes y los comandos funcionan. Si hemos acostumbrado a nuestro amigo a rastrear lo que significan las órdenes de “No”, hay que utilizar este apelación.
  • El prueba es muy necesario para eliminar el estrés.
  • Si se produce una situación que genera mucha ansiedad en el perro, hay que apartarle y llevarle a un superficie donde se sienta más cómodo y seguro.
  • Si el animal no desea o no pide el contacto o la compañía con otros perros o personas, no hay que forzar la situación.
  • En su paseo diario, hay que dejar al perro que disfrute, huela lo que quiera, y esté tranquilo.
  • Si no frecuentamos lugares donde haya otros perros, y nuestro amigo es muy sociable, tenemos que ofrendar horas en casa a brincar con él, y ofrecerle mucha compañía.