Cómo controlar los ladridos del perro

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Cuando un can ladra, puede deberse a que ha pabellón un peligro, está pesado, le duele poco o quiere nombrar la atención. Algunas razas son más “ruidosas” que otras, y en muchos casos puede molestarnos ese sonido incesante. En este artículo te daremos algunos consejos para que puedas controlar los ladridos del perro.

¿Por qué se producen los ladridos del perro?

Ayer de solucionar el problema, deberíamos identificar sus causas. Las razones más frecuentes de los ladridos en el perro son:

1. Estrés

Residir bajo condiciones muy extremas, tomar malos tratos, estar solo mucho tiempo, no tener espacio suficiente para desplazarse o estar frustrado, son sinónimos de ladridos.

2. Soledad

Cuando se lo deja muchas horas solo, el perro se siente desidioso y necesita demostrarlo de alguna modo. No olvides que los caninos son seres que adoran estar en manada las 24 horas del día.

3. Ansiedad

Quizás lo estés llevando al veterinario, no le guste recorrer en coche o se sienta solo cuando te vas. Todo esto le produce ansiedad y una forma de aliviarla es ladrando.

4. Mala socialización

Si el perro no ha tenido contacto con otras mascotas o niños, es probable que delante esta situación ladre.

5. Emociones

Para demostrar frustración, entusiasmo, alegría o tristeza, los perros ladran. Incluso si sienten miedo o están nerviosos.

6. Problemas de vitalidad

Con la antigüedad los caninos van perdiendo sus capacidades visuales y auditivas y aumentan sus ladridos en extremo. Incluso si están doloridos o enfermos.

Consejos para achicar los ladridos del perro

Una vez que hayas detectado por qué tu perro ladra tanto, y si no se prostitución de un problema de vitalidad o emocional, te sugerimos que realices las siguientes técnicas para evitar el ruido excesivo:

1. Corrige y da seguimiento

Con una corrección física (un leve toque con la mano), un sonido imperativo (¡No!) o una ojeada, el animal debe ir reduciendo los ladridos. Pero la cosa no termina allí, porque quizás a los pocos minutos comience otra vez. Ten paciencia, probablemente necesites varios días de enseñanza para que el animal comprenda lo que está haciendo mal.

2. Mantente calmado

Es verdad que los ladridos molestan mucho, sobre todo si queremos descansar, nos duele la vanguardia o recién llegados a casa. Pero si tú estás nervioso o frustrado no podrás corregir la conducta de tu perro. Recuerda que una mascota no sigue órdenes de líderes desequilibrados.

3. Reclama paraje

Si tu canino está ladrándole una y otra vez al mismo objeto o situación, acércate a él y muéstrale que es tuyo. De esta forma crearás una “hormaza” invisible entre el motivo del chillido y el animal.

4. Desafía a tu peludo

Muchas veces los canes ladran para eliminar energía reprimida. La posibilidad en este caso es más que simple… ¡juega con él! Puedes sacarle a dar un paseo por el parque o lanzarle un balón varias veces. Lo importante es que se canse un poco y derive su intensidad en otra actividad que no sea amenazar.

5. Ponle música

Si el motivo del chillido es porque se queda solo muchas horas al día, puedes remediarlo dejándole la televisión o la radiodifusión encendidas. Muchas veces el silencio lo lleva a amenazar, pero si hay alguno hablando o se oye música, el animal prestará atención a ese estímulo y no emitirá ruidos.

6. Socialízalo

Si tu mascota nunca ha estado en contacto con otros animales, será más probable que ladre cada vez que se tope con un perro en la calle. Puedes hacer el intento de integrarlo en un clase de canes en una plaza o parque, por ejemplo.

7. Indagación ayuda

Si no te hace caso y sigue ladrando aunque intentes todo lo inicial, quizás te convenga solicitar ayuda a un profesional. El entrenamiento es fundamental para disputar con el mal comportamiento de las mascotas.