Cómo conseguir que tu perro obedezca a la orden de tumbado

Todo lo que siempre quisiste conocer sobre Cómo conseguir que tu perro obedezca a la orden de tumbado con toda la info actualizada. Estas en Instrucción – –

Es fundamental que le enseñes a tu perro algunas órdenes básicas de educación, tales como presentarse a tu llamado, a que haga sus micción donde debe o incluso algunas otras. Esto es necesario para que se establezca una autoridad, en la que tú seas el líder y él te debe obedecer. De esta forma conseguirás convivir en concordia y sosiego.

En esta ocasión queremos que consigas que tu perro obedezca la orden de tumbado, así conseguirás que se quede pacífico mientras tú necesitas realizar alguna tarea o llega cualquier entrevista a casa o incluso para que no se coma poco que no debe.

¿Por qué queremos que nuestro perro se tumbe?

Es muy importante que nuestro perro obedezca la orden de tumbado, en primer circunscripción eso indicará que es una mascota bien educada y eso dirá mucho de nosotros. De esta modo sabemos que podemos sufrir a nuestro perro a cualquier parte, ya que sabemos que nos va a obedecer y quedarse pacífico.

Es una forma incluso de poder compartir actividades con nuestra mascota. El hecho que nuestro perro obedezca la orden de tumbado, quiere sostener que es el primer paso para que haga caso a otras órdenes más difíciles. Así se va a familiarizar con las órdenes que le damos y poco a poco se convertirá en un perro muy acertadamente educado.

Es más obvio si comenzamos la educación desde cachorros, de esta modo el perro no adquirirá malas costumbres.

¡Comienzan las clases!

Te decimos de antemano que te tienes que provocar de paciencia y de constancia y sobre todo no esperes que tu perro lo entienda todo a la primera. Debes premiarlo cuando consigue lo que queremos, pero no debes castigarlo si no lo consigue, ya que no va a entender nadie.

La orden de sentarse

Es más obvio si primero le enseñas la orden de sentarse, así que agarra un paquete de golosinas y incluso paciencia, todo dependerá de la años y la raza del perro. Tienes que escoger una palabra para dar la orden, recuerda usar siempre la misma, ya que si cambias de palabra, tu perro no entenderá nadie. Escoge una que sea monosílaba, una buena opción es la palabra “sit”.

Sujeta la chocolatina con los dedos y se la acercas al hocico de tu perro, a un centímetro más o menos e intenta entender la atención del can, una vez que él se fije en la chocolatina, levántala en torno a hacia lo alto y dile la palabra “sit”, así la asociará al movimiento, cuando el perro esté sentado dale la chocolatina.

Cuando consigas que lo haga varias veces, luego tienes que hacer el intento sin la chocolatina. Si tu perro no ha obedecido la orden, presiona tenuemente su dorso para que se siente diciendo la palabra “sit” hasta que consigas que se siente solo.

La orden de tumbarse

Una vez que tu perro ha aprendido a sentarse solo sin tener que usar la chocolatina, es hora de enseñarle a que se tumbe. Para ello vas a carecer los mismos requisitos, golosinas o galletas y un buen “cargamento de paciencia”.

Comenzamos tomando la chocolatina con nuestros dedos y se la llevamos al hocico, para que vea lo que tenemos en la mano, acto seguido desprecio la mano hasta el suelo y usa una palabra para que se tumbe, por ejemplo “tumba” o “échate”, pero recuerda usar siempre la misma y en un tono firme. Lo más probable es que no lo consigas a la primera, pero repitiendo muchas veces, al final lo conseguirás.

Una vez que esté completamente tumbado, no olvides dale la chocolatina, si cuando se la vas a dar se levanta, no se la des, vuelve a decirle la palabra para que se tumbe y una vez en el suelo se la das.

Si no consigues que se tumbe, puedes intentar con tus manos, estirarle las patas delanteras o que tú lo tumbes, pero recuerda no hacerlo de forma brusca. Ya verás como conseguirás que asocie el rostro de descabalgar la chocolatina al suelo con tumbarse.

Luego realiza el mismo proceso sin usar el premio en la mano, bajando la mano al suelo y diciendo la palabra para que se tumbe, repite el proceso hasta que consigas sostener sólo la palabra de la orden, sin usar la golosina ni descabalgar la mano.

Durante los entrenamientos, no olvides siempre premiar a tu perro, procura que las sesiones no duren más de 10 minutos y no lo agobies. Cuando termines su entrenamiento diario te recomendamos que le digas lo acertadamente que lo ha hecho y le des unos mimos, él te lo agradecerá.