7 trucos para que la arena de los gatos no huela

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Si tienes un hermoso minino viviendo en tu casa habrás despabilado que, aunque esté castrado, el olor de su orina es sobrado esforzado. Si tienes la suerte de que haga sus evacuación en la bandeja sanitaria, obviamente el tufo se concentra allí, por más que la limpies a diario. Pero, aunque parezca difícil, existen algunos trucos para alcanzar que la arena de los gatos no huela tan mal. Aquí te los contamos.

Algunos consejos par que la arena de los gatos no huela mal

El pis y la excremento del sagaz van generando cada vez más olor a medida que pasa el tiempo y tú no los retiras. Entonces, cuanto más reduzcas los lapsus de tiempo para quitar estos desechos, tu hocico te lo agradecerá. Sin requisa, hay otras formas de sujetar estos malos olores. Toma nota.

1Cambia la arena con la frecuencia adecuada

Si acertadamente hay distintos tipos de arena, todas, más temprano o más tarde, deben ser cambiadas. Así que lee acertadamente las indicaciones del producto que compras y cámbiala de acuerdo a las instrucciones indicadas o cuando tu sagacidad te diga que la cosa no da para más. A pesar de que en el envase te indican que dura más de lo que tú estás comprobando, no siempre sucede así.

2-Residuo la bandeja sanitaria a menudo

Cada vez que cambies la arena, aprovecha para purificar la bandeja sanitaria. No utilices productos químicos. Hazlo con agua tibia y coba. Además limpia y desodoriza el calle.

Si tu sagaz no sale de la casa y hace sus evacuación en una bandeja sanitaria, es importante que conozcas algunos trucos para evitar que la arena huela mal.

3-Reemplaza la caja de arena al menos una vez al año

Como habrás podido observar, tu minino tapa su pis y su excremento con la arena. Para eso utiliza sus patitas delanteras. De esta forma va rayando la bandeja con sus uñitas. Tú asimismo puedes contribuir a crear pequeñas hendiduras con la palita que empleas para quitar los desechos. Con el tiempo, estas pequeñas fisuras contribuirán a que se empiecen a acumular olores que son difíciles de quitar.

4 Utiliza algún tipo de sustancia desodorante para ampliar a la arena

Una de las formas de evitar que la arena de los gatos no huela es añadirle algún producto específico que actúe como desodorante. En las tiendas de mascota encontrarás distintas opciones. Pero asimismo puedes elaborarlo tú de forma casera o utilizar bicarbonato de sodio. E incluso se consiguen arenas que ya vienen perfumadas. En cualquier de los casos, consulta al veterinario para asegurarte de que estas sustancias no dañarán a tu minino.

5-Ubica la bandeja en un ocasión acertadamente ventilado

De esta forma evitarás que los olores se concentren y que incluso tu sagaz prefiera otro ocasión con el donaire menos viciado para hacer sus evacuación.

6-Dale a tu sagaz un pienso que reduzca los olores de las heces

En el mercado de productos para mascotas todo se consigue. Y si no existe se inventa. Así que asimismo puedes lograr un pienso balanceado que permite que la excremento de tu minino sea menos olorosa. Ayer de sufragar un metálico extra, consulta una vez más al veterinario para que te indique si ese alimento es el más conveniente para tu minino.

7-No te quedes con una única opción

Prueba distintos tipos de arena -con sobrado frecuencia aparecen nuevas marcas y variantes- hasta encontrar la que mejor se adecue, tanto a tu sagaz como a tus posibilidades económicas.

Por una arena sin olores y un gatito eficaz

Como verás, el tema de evitar que la arena de los gatos huela no es liviana pero siquiera impracticable. Adicionalmente, ya sabes que el mercado nunca duerme y siempre está pensando nuevas cosas para que tu compres, resulten o no efectivas.

Por ejemplo, existen asimismo areneros cubiertos. Si acertadamente pueden ser una opción porque los olores no se expanden tanto cerca de el exógeno de la caja, los concentran en su interior. Por eso deben ser higienizados con decano frecuencia, porque corres el aventura de que el minino deje de utilizarlo.

Además los gatos pueden ser reacios a las arenas perfumadas o las que le agregas desodorantes. E incluso a algún ambientador que pongas cerca de la bandeja sanitaria. Recuerda que un efluvio que para ti es agradable, no tiene por qué serlo para tu amigo felino.

Con paciencia y observación, no dudes de que encontrarás la mejor opción para tener un minino contento con su arenero y un bullicio fugado de malos olores.