7 tips para que no jale la correa

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Pasear con tu perro cotidianamente, por otra parte de tu responsabilidad, puede ser una actividad placentera y distendida, en la que tu mascota y tú pueden afianzar su relación de cariño y confiaza. Pero además puede convertirse en una verdadera pesadilla si tu peludo no deja de dar tirones. Te contamos qué puedes hacer para que tu amigo de cuatro patas no jale la correa.

Tu perro no nace sabiendo: debe cultivarse a no dar tirones

Es importante como muchos dueños de canes parecen acostumbrarse o contraer que los tirones de correa son hechos naturales e inevitables. Prefieren entonces convivir con esta estresante situación –tanto para humano como para perro- en ocupación de intentar solucionarla.

Sin incautación, deberíamos partir de la cojín de que un perro no nace sabiendo cómo debe hacer para pasear correctamente con una correa. Entonces, este tema es imprescindible que sea incluido en las reglas básicas para su educación.

Y, como todo entrenamiento, debe ser asumido con paciencia, persistencia, coherencia y grandes dosis de cariño. Así lograrás que, más temprano que tarde, tu perro no jale la correa.

Conseguir que tu perro no jale la correa es fundamental para que los paseos con tu peludo sean un momento de disfrute y no una situación que se torne insoportable.

Haz que tu can se acostumbre al uso de la correa

Lo primero que debes alcanzar es que tu peludo amigo logre relacionar la correa con una experiencia positiva. ¿Cómo lograrlo? Lo ideal es que se acostumbre al uso de este accesorio desde cachorrito. Pero si adoptas un perro adulto no te preocupes. Siempre está a tiempo de cultivarse poco nuevo.

Entonces, comienza por ponerle la correa a tu can en el interior de la casa, mientras juegas con él y lo recompensas y lo halagas por sus buen comportamiento.

Igualmente, aunque el animal ya esté habituado a la correa, es conveniente que antiguamente de salir a la calle haya tenido una previa sección de juegos. Así afrontará el paseo más distendido y habrá manoseado una buena dosis de energía. Esto seguramente le quitará congruo las ganas de transcurrir dando tirones.

Si quieres que tu mascota no jale la correa, tú siquiera lo hagas

Un tema importante es que tú siquiera caigas en la tentación de atracarse la correa. Si los dos incurren en la trampa del tira y afloja nunca llegarán a buen puerto. Tu peludo puede demorar a estresarse o a lastimarse y esa no es la idea.

Debes afrontar los paseos con tranquilidad y seguridad. Demuéstrale a tu perro que el que lleva las riendas –en este caso la correa-  fielmente eres tú.

Cuando el can tironea, lo mejor es detener la marcha hasta que se calme o cambiar la dirección del trayecto. Si logras que se apacigüe, e incluso que retome la marcha normalmente, halaga su comportamiento y prémialo con alguna comida de su satisfacción.

Recuerda que el Refuerzo Positivo siempre da buenos resultados a la hora de educar a tu mascota. Por el contrario, los castigos y malos tratos solo complican más las cosas.

Más consejos para evitar tirones

Otros puntos a tener en cuenta para alcanzar que el peludo no jale la correa son:

  • Caminar a buen ritmo. Como los canes suelen transcurrir más rápido que las personas, si vas muy paulatino quizá se ponga ansioso y comience con los tirones.
  • Permitir que tu peludo haga cosas normales para su especie durante el paseo: curiosear, orinar en los árboles o interactuar con otros perros.
  • Designar la correa adecuada. O quizá el arnés conveniente. Esto dependerá del tamaño, fuerza y características de personalidad del peludo. En este caso, pide ayuda profesional para que te aconsejen a la hora de separar el mejor accidental.
  • Quia debes salir a la calle si notas que tu peludo está desfigurado o ansioso. Mejor prórroga a que se calme. Un buen truco puede ser no hacerle notar que la hora del paseo está cerca. Así seguramente lograrás apearse sus niveles de ansiedad.
  • Tratarlo con cariño sin dejar de costado la firmeza. De esta forma conseguirás que se sienta seguro contiguo a ti, dejando de costado ansiedades y posibles miedos.