7 errores en la crianza de un perro

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No lo hacemos a posta y siempre creemos que estamos haciendo lo mejor por nuestro amigo, sin confiscación hay algunos errores en la crianza de un perro que le trae más perjuicios que beneficios. Sería bueno que los conocieses para no cometerlos a partir de ahora.

Frecuentes errores en la crianza de un perro

No importa la raza de nuestra mascota o si ya hemos tenido otros animales antaño. Siempre nos equivocamos cuando intentamos criarlos. No te preocupes, que no eres el único. A todos nos ha pasado. Quizás consideramos que poco es bueno para el peludo pero no es así y le estamos haciendo un mal. Presta atención a los típicos errores en la crianza de un perro:

1. No decirle que “no”

Parece un trabalenguas pero es verdad. Si tienes miedo a negarle poco a tu mascota o a establecer límites (que luego los cumpla, claro está) piensa que ser poco cumplidor lo convertirá en un animal desobediente, agresivo o dañino. Siquiera es cuestión de decirle que no a todo, pero el perro ha de entender quien es el que manda (tú, por si queda alguna duda).

2. Castigar siempre

¿En qué quedamos? ¿Permito o no permito que haga lo que quiera? Ni un extremo ni el otro. El castigo es una de tantas maneras de hacerle entender que se ha portado mal. Muchos veterinarios recomiendan no pegarle al animal, ni siquiera despacio, porque se manejo de un acto de bajeza por parte del hombre. El perro tiene la posibilidad de defenderse y sin confiscación no lo hace por respeto a ti. Puedes efectuar de esa misma guisa.

El castigo no es siempre pegar sino igualmente dejarle amarrado, fuera o sin comer. Pero el can no siempre entenderá qué ha hecho mal. Y a los pocos minutos lo habrá olvidado. De falta vale recordarle que ha comido un zapato cuando han pasado dos días del hecho.

3. Dejar que el perro decida

Los caninos no saben lo que es la democracia ni los derechos del animal. Esto no quiere asegurar que debamos tratarlos mal, sino entender que el que manda es el dueño y no el perro. Puedes considerarlo parte de la clan, pero no permitirle que elija la comida, decida cuándo salir a pasear o si descansar en nuestra cama o en la suya (ya sabemos qué decidirá). Es un error dejar que el amo esté supeditado a los deseos de la mascota.

4. Culpar al can

La responsabilidad por cómo actúa el animal es del dueño. Debemos grabarnos esta frase a fuego porque se manejo de uno de los típicos errores en la crianza de un perro. Si tira de la correa, muerde nuestros muebles, se escapa o se sube a la cama, es nuestra yerro por no enseñarle aceptablemente o por no castigarle como corresponde.

5. Atribuirle características humanas

El perro no es un bebé ni nuestro hijo, siquiera un hermano. No es bueno atribuirle condiciones de personas a las mascotas. Por ejemplo, asegurar que no lo esterilizarás porque “se enojará por quitarle la hombría” o que está triste al no poder ser mamá. Los animales no entienden sobre la conducta humana, siquiera saben de psicología y tienen sentimientos muy básicos. Por lo tanto debes tratarlo como una mascota, tan simple como eso.

6. Ser demasiado cariñosos

En relación al punto antedicho, otro de los errores en la crianza de un perro es ser demasiado protectores con él o darles más simpatía de lo que necesita. Por supuesto que le gustará un mimo o una señal de afecto, pero siquiera hay que exagerar. El can precisa nivelación en todo momento. Si lo merece, una caricia, pero igualmente poco de disciplina.

7. Darle de manducar todo el tiempo

Un peludo siempre va a tener escasez. Eso debemos tenerlo aceptablemente en claro. No importa si acaba de manducar o no. Y usa una organización muy convincente y eficaz al momento de pedirnos más alimento.

Por ejemplo, cuando estamos cocinando o cenando se sentará a nuestro banda y pondrá esa carita que nos enternece para conseguir lo que quieren. Debemos resistir a la tentación de sobre alimentarle o darle galletas y premios por que sí, ya que cuando en realidad tenga que cobrar una retribución no la entenderá.