3 secretos para educar a un cachorro

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Educar a un cría es muy importante porque es la única forma que tienes de certificar una sana convivencia con él. La educación del perro va mucho más allá a que se siente o de la pata (Esto es entrenamiento en trucos), el secreto de una buena educación radica en que este pueda acoplarse a las normas de tu hogar, teniendo en cuenta aspectos como el espacio, qué puede hacer en el hogar y dónde hacerlo, a entender su rol adentro de la dependencia del hogar, a que pueda compartir el espacio con otros animales y mascotas.

Básicamente la mayoría de problemas de comportamiento que pueda desarrollar un perro, como la agresión, la ansiedad, el estrés, son evitables a través de la incorporación de tres instrumentos claves en el proceso de cómo educar a un cría.

Educar a un cría, inspección de una dependencia

Esta es una idea con la que muchos amantes de perros riñen, en particular aquellos que tienden a humanizarlos, pero es absolutamente necesario para tener una convivencia adecuada adentro del hogar, que los canes asuman un rol de sumisión adentro de la dependencia sencillo. La explicación a esto es muy simple, de esta modo evitas que él inicio una puja por el poder contigo.

Poco que no se ha eliminado de código de los perros es el sentido de pertenencia a una manada, desde que nacen (en la camada con la mamá como líder) hasta que llega a tu hogar el cría está sometido a una dependencia. Por lo tanto el cría deberá comprender que en tu casa el líder o alfa eres tu.

Pero ¿Cuál es la dificultad con un perro que se cree alfa? Los perros que se sienten líderes de su manada (Que te incluye a ti y a los demás miembros de tu hogar, incluyendo otras mascotas) tienen la responsabilidad sobre ese colección, por lo tanto deberán defender sus miembros y su demarcación (tu casa), encima de ser proveedores del hogar, abastecer la prisión de mando y cuidar el espacio de invasores.

Los perros, en particular los de razas grandes, son animales poderosos y es poco que muchos no comprenden precisamente porque el proceso de domesticación ha hecho que ellos asuman roles sumisos asumiendo a los humanos como miembros de maduro rango en la dependencia, por lo tanto sus comportamientos se orientarán a lo que se le permita adentro de la dependencia. Un perro desorientado es básicamente una explosivo de tiempo.

Si tu perro te gruñe, te ataca, se orina o defeca en espacios que no corresponden o se muestra excesivamente nervioso delante la presencia de otros en tu casa puedes estar lidiando con un caso de confusión de roles jerárquicos.

Un espacio para cada cosa

Todo en su espacio y todo en su tiempo, los cachorros deben formarse los lugares de la casa a los que tienen acercamiento, qué cosas pueden tomar (juguetes, comida, etc), de qué objetos pueden hacer uso (camas, sofás, platos), en qué lugares hacer sus deyección o si debe esperar para hacerlas fuera durante los paseos. Estas son cosas que requieren paciencia y entrenamiento, pero te facilitarán mucho las cosas, encima de protegerlos de accidentes.

Por ejemplo, si tu perro no aprendió a que debe esperar a que le suministres comida, sino que come todo lo que encuentra por ahí es más claro que sufra un envenenamiento, o que termine mordiendo cosas que pueden ser peligrosas, como los cables. Esto va muy unido con el punto mencionado, pues si tu perro te respeta como líder respetará las cosas que delimites como tuyas. Todavía ayúdale un poco, no dejes a su zona de influencia cosas que no quieras que destroce (mi perro acabó con una buena parte de mis zapatos porque los dejaba por ahí tirados), por lo menos mientras aprende a no hacerlo.

Ecucar a un cría, socialización

Un perro que sociabiliza con otros animales y personas será mucho más controlado. Una vez complete su cuadro de vacunas acostúmbralo a estar en compañía de otros, déjalo que vea otras mascotas e invita amigos y animales a tu casa para que se adapte a que estos pueden estar tanto fuera como adentro de su demarcación, así evitarás belicosidad o nerviosismo.

Ten presente que parte del proceso de socialización es acostumbrar al perro a estar sólo, aunque esto es poco que se debe hacer paulatinamente, por periodos breves al principio y extendiendo los lapsos para que el perro no sienta que lo han abandonado.