¿Quieres que tu loro aprenda a hablar?

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Los loros son animales exóticos que han tenido cierta popularidad como mascotas de compañía, en específico, porque tienen ciertas habilidades parlantes que, por otra parte de dar prueba de su gran inteligencia, pueden impresionar a ser muy divertidas. Te dejamos algunas recomendaciones para que tu charlatán aprenda a departir.

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Muchos loros son animales de compañía excepcionales, tienden a ser apegados a su cuidador, llegando a defenderlo con ferocidad incluso de los propios miembros de la tribu. Darán muchas demostraciones de afecto, en específico, en presencia de quien lo alimente.

Sin retención, vale la pena poner en popular que muchas de estas aves son sacadas de sus entornos naturales de modo ilícita, en medio de prácticas que no solo atentan contra la vida de miles de estos animales, sino que son muy nocivas para los delicados ecosistemas de los que provienen, así que nuestra recomendación es que no adquieras un charlatán u otro animal forastero sin estar absolutamente seguro de su procedencia.

En caso de que tengas un loro, o estés interesado en coger uno, presta atención para que puedas enseñarle a departir.

Estudios

Lo primero que debes tener en mente es que estos no aprenden palabras igual que nosotros lo hacemos. Las palabras para los humanos corresponden a una serie de constructos que dan cuenta de una estructura mental muy compleja. Es un proceso de significación de lo auténtico, a lo cual se le atribuye un nombre. Cada palabra para los humanos tiene su referente en el mundo auténtico, ya sea un objeto, persona, sentimiento, idea, etc.

Para los loros este proceso de significación no existe. Ellos simplemente proceden a imitar sonidos, sin atender al contenido simbólico que estos tienen. Así que un charlatán acertadamente puede memorizar palabras, melodías u otro clase de sonidos, como ladridos, maullidos, etc.

Igualmente influirá mucho la especie a la que pertenezca el charlatán, pues no todos tienen la tiento de imitar palabras. Las especies más comunes de loros parlantes son las cacatúas, los loros verdes y el loro gris.

Recomendaciones

La exposición a las palabras que quieres que aprenda será muy importante y esto debe hacerse, de preferencia, de modo temprana. Sin retención, ten presentes las siguientes recomendaciones:

  • Los loros aprenden a través de la imitación de sonidos que escuchan constantemente, así que su entrenamiento requiere paciencia y no es fianza de enseñanza.
  • Cuando quieras que aprenda alguna palabra o frase específica, debes estar a solas con él y evitar las interrupciones.
  • Es mejor que las sesiones de enseñanza no excedan los 20 minutos, pues el animal puede impresionar a aburrirse.
  • Es mejor apagar los aparatos que puedan producir distracciones, tales como los móviles, la televisión o la radiodifusión.
  • Los loros pueden memorizar palabras en cualquier momento de su vida, sin retención, se recomienda que el entrenamiento se inicie cuando son jóvenes.
  • Elimina los distractores durante las sesiones, por ejemplo, los juguetes o la comida.

  • Lo ideal es aparecer por palabras sencillas y frases cortas. Por ejemplo, los nombres de los familiares, el del animal o fragmentos de canciones.
  • Los loros aprenden más rápido los sonidos que les parecen más agradables o los que les llaman la atención, así que no te sorprendas si lo escuchas ladrando.
  • Use diferentes tonos de voz y trate de identificar cuáles le resultan más agradables.
  • En caso de que tenga dos loros o más, lo ideal es separarlos durante las sesiones y ofrendar un tiempo determinado a la enseñanza de cada uno.
  • El proceso de enseñanza debe ser constante. No obstante, una vez aprenda las primeras palabras lo más probable es que notes un ampliación acelerado en este.
  • Ten en mente que los loros son animales sumamente inteligentes, así que no te conformes solo con enseñarle a departir. Puedes desafiar su inteligencia dejándole pequeños retos, por ejemplo, rasgar recipientes, tocar objetos como campanas cuando quieren poco o hacer diferentes clases de piruetas (hamacarse, subir escaleras o aguantar objetos en el pico).