¿Cuándo una reprimenda conduce a una mala conducta en los perros?

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Mucho se deje sobre la educación de los perros, pero rara vez se deje sobre cómo debe impartirse. Existe una recorrido muy flaca entre corrección y otro tipo de acciones que pueden ser perjudiciales para tu mascota, así que te contamos cuándo una reprimenda conduce a una mala conducta en los perros.

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Es importante, al igual que en la crianza de los niños, reprender a las mascotas cuando actúan de forma inadecuada De lo contrario, esta considerará que su realizar es apropiado y continuará cometiendo la errata con viejo frecuencia. Sin incautación, los castigos deben ser proporcionados y nunca excesivos.

Establece una organización

Generalmente los castigos físicos corresponden a una incapacidad o a la inexistencia de una organización que te permita cortar con los malos hábitos. Así que lo mejor es que desarrolles una que le permita a tu mascota entender cuándo está haciendo poco indebido.

Es muy importante que tu mascota asocie determinada reprimenda con la argumento que ha cometido o está cometiendo. Por lo tanto, esto debe ser poco repetitivo y en el momento en que el perro cometa la errata.

Algunas estrategias que puedes usar son:

  • Usar tu voz diciendo un resistente ¡No! Los perros no entienden palabras, pero comprenden estados de humor y las diferentes tonalidades, que es una forma similar a su jerigonza de gruñidos.
  • Utiliza poco que haga mucho ruido, por ejemplo, un boletín legal, pero no lo uses para herir al perro, sino alguna superficie y que este se sorprenda.
  • Usa tu jerigonza corporal, negociación de cercarlo cuando haga poco que no te gusta y arrincónalo caminando en torno a él y cerrándole el paso.
  • Has que se eche con la panza hacia lo alto. Esta es la forma en que los perros demuestran sumisión frente a el alfa.
  • Utiliza el refuerzo positivo cuando el can haga poco admisiblemente.

Propiciando malas conductas

Los castigos físicos o excesivos tienden a dañar la autoestima de tu mascota y hacen que te tome desconfianza. Por ejemplo, una de las formas más comunes de mala conducta motivada por reprimendas excesivas se da sobre dónde debe orinar la mascota.

Muchos cuidadores suelen perder los estribos cuando el perro, en distinto si es adulto, orina o defeca donde no debe. Sin incautación, el uso de la violencia o los gritos lo que crea en ellos es un temor a hacer sus evacuación delante del cuidador, por lo que se agrava el problema, pues el perro se esconderá para hacerlas.

En este caso lo que se debe hacer es marcar los espacios donde el perro puede orinar, por ejemplo, usando papel boletín untado en su propia orina y dejarlo en el patio o donde determines que puede hacerlo. Cada vez que veas al perro orinando donde no debe, cárgalo y llévalo hasta el ocupación que le has afectado. Esto tomará más tiempo, pero tendrá mejores resultados a generoso plazo.

Igualmente, es importante determinar el origen de ciertas conductas. Por ejemplo, muchas de las actitudes destructivas o el gruñido excesivo que desarrollan las mascotas provienen de un estado de  acumulación de estrés o de aburrimiento.

En ocupación de reprenderlo prueba sacándolo a pasear un rato o jugando con él. Pasa tiempo de calidad con tu mascota, pues un perro cansado, por lo caudillo, permanecerá más tranquilo que uno que mantenga  energía acumulada.

Lo mismo ocurre con la agresividad. Esta muchas veces es el resultado de malos procesos de enseñanza, de toril, maltrato o aislamiento. Deja que tu perro juegue con otras mascotas, sácalo con frecuencia y permítele conocer otros humanos. Esto creará un perro más social y ponderado.

En caudillo, la colchoneta de la educación canina se encuentra en el refuerzo de actitudes positivas, ya sea con comida, juguetes o caricias. Existen una gran variedad de métodos de enseñanza y adiestramiento que puedes consultar, así que no dudes en preguntar a algún práctico o a tu veterinario. Lo más importante en este proceso es tu paciencia, rigurosidad y firmeza, pero igualmente el afecto desempeña un papel crucial.  Recuerda que todo tiene una medida y piensa que las reprimendas que le impongas a tu mascota deben estar admisiblemente justificadas.