El galgo español, descubre esta raza

 

Rápido, ligero, elegante y muy noble. El galgo español es un lebrel de pelo corto, atlético y estilizado que además tienen una personalidad muy especial, delicada, suave y reservada. Un perro muy similar al actual galgo español ya era criado por los romanos y era además, esta raza era el perro de la nobleza por excelencia en la edad media. Conoce a nuestro galguito y seguro te enamorarás de él!

El galgo español es el perro ideal para:

Estos amorosos corredores, tan apreciados por la nobleza en otras épocas, pueden hacer las delicias de muchos hogares hoy en día. Por sus características, el galgo español disfruta al máximo de compañía y atención humanas y de sus buenos paseos. Además de pasear, también es muy positivo darle a este perro la oportunidad de correr de vez en cuando, aunque sea por el parque! El galgo puede vivir en una casa en las afueras o en el campo, mejor si tiene jardín o un pequeño terreno.

Pero esta no es la única posibilidad, ultimamente también se ven galgos que han sido rescatados y adoptados y pasean felices por nuestras ciudades. En principio las personas que mejor se adaptarían a convivir con esta raza serían:





Se dice que el galgo español es una raza pura, es decir, su aspecto se ha logrado por selección a través de los siglos, y no por cruce de dos o tres perros preexistentes. Sus orígenes remotos parecen estar en los perros faraónicos, no en vano, las representaciones de perros en el antiguo arte egipcio reflejan un gran parecido con estos perros, siendo la única diferencia observable que los galgos presentan sus orejas caidas en lugar de erguidas sobre la cabeza.

El galgo español, descubre esta raza

 

Pasan los siglos y en la Edad Media la raza se torna aún más apreciada. Entre los siglos nueve y trece numerosas leyes castigan severamente su hurto o su muerte (lo cual no deja de ser irónico si lo comparamos con la situación actual en la que cientos de ejemplares son sacrificados o abandonados cada año en España al finalizar la temporada de caza). Como decíamos, el galgo se convirtió en el perro de la nobleza del renacimiento, y para ilustrar la popularidad de que siguió gozando con posterioridad, basta recordar la primera frase del Quijote:

gente soltera que pueda decicarles mucho tiempo, gente que tenga otro perro y personas activas que amen el deporte y los largos paseos en compaía de su atleta peludo favorito.





Otra prueba de la estima que se tenía en esta época por los galgos es que en los inventarios de bienes se incluían los galgos entre las posesiones más valiosas, y no eran raros los listados del tipo “posee dos casas, una finca y tres galgos”.

En tiempos más modernos, el galgo se sigue utilizando como perro de caza, pero también se le utilizó como perro de carreras en canódromos. Por eso en la actualidad, ya no es tan fácil encontrar un galgo puramente español, porque desde el siglo diecinueve ha habido cruces masivos con el galgo ingles para adaptarlo mejor a las famosas carreras, con lo cual muchos perros de hoy en día son en muchos casos híbridos de estas dos razas.

Salta a la vista que éste es un perro atlético y rápido. Pero, ¿que velocidad puede alcanzar un galgo español? Pues este campeón bien cuidado y entrenado es capaz de llegar hasta los 60 kilómetros por hora.





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