COMO ENSEÑAR A UN CACHORRO A NO MORDER LAS MANOS


COMO ENSEÑAR A UN CACHORRO A NO MORDER LAS MANOS




Para los perros el olfato es crucial, pero hay otro sentido que puede considerarse incluso más intimo, y es el tacto. De hecho los cachorros cuando acaban de nacer y son muy pequeñitos, aún no tienen el olfato desarrollado y en realidad se guían por el tacto.

Los perros no tienen manos, lo cual no quiere decir que no tengan tacto. Y de hecho para los perros, la boca y la lengua además de proporcionar el sentido del gusto, también son claves para explorar y tantear el mundo, …para “tocarlo”, vamos.

Jugar con tu perro es divertido y necesario, y dejarle que te lama y te mordisquee suave también. Lamerte las manos o morder muy despacito tu dedo es parte de su naturaleza y parte del juego, y eso está bien. El perro no tiene manos y te toca con la boca.

¿Por qué tenemos que en enseñar a los cachorros y perros adultos a no morder? ¿Qué pasa si no corrijo a un cachorro cuando me muerde fuerte las manos o cualquier otra parte? Educar a un cachorro a no morder es fundamental por dos motivos:

1. Si no le dices nada, el perro no tendrá conciencia de que te está hiriendo: Si te hace daño y no corriges ese comportamiento, tu perro crecerá pensando que no te hacía daño. No sabrá qué está haciendo mal y no tendrá la oportunidad de educar y refinar su sentido del tacto y del autocontrol.

Felicitarle cuando juegue de manera adecuada, eso incluye decirle palabras bonitas, caricias, etc. Ejercitar y pasear a tu perro con regularidad para que queme energía. Así es, cuanta más energía sin quemar, más posibilidades de que el cachorro esté hiperactivo en casa, igual que los niños. También puedes ofrecer a tu perro juguetes específicos para morder, ya sean tipo cuerdas gruesas, juguetes de goma, de trapo, o bien juguetes naturales. Si aún no tienes un mordedor para tu perro, mira en este video tutorial que hemos realizado, como hacer mordedores para perros, reciclando una camiseta (playera) vieja.



 2. El problema puede ir a más: Si tu perro te hace un poco de daño y no lo corriges ahora porque es pequeño y su boca aún es “manejable” puede que el perro crezca y el problema crezca con él. Y luego será más difícil enseñarle de mayor algo básico que debería haber aprendido de cachorro.

Los perros son muy empáticos, y no lo pasan bien cuando otro sufre, así de claro. Si te ven “sufrir” ellos se te quedan mirando y cambian hasta la cara!!

Los perros además son capaces de controlar muy bien la presión que ejercen con la boca. De hecho hay perros que aunque sean muy grandes se llaman “de boca blanda” como los Golden Retriever. Esto simplemente significa que tienen mucho autocontrol en la boca y cuando eran perros cazadores cobraban las piezas y las traían de vuelta sin un rasguño.

Como enseñar a un perro a hacer sus necesidades fuera Haz juguetes para perros fáciles y reciclando! (video tutorial) Como hacer comida casera para perros

Si los perros no dañaban ni un pato muerto, imagínate la poca intención que tienen de dañarte a ti. Un perro que te quiere y desea estar cerca de ti todo el tiempo, lo último que quiere es que sufras. Así que sólamente tenemos que “hablarles” en su idioma, para que entiendan el mensaje de cuando su juego nos ha dolido. La base de muchas cosas es una buena comunicación.

Para esto lo mejor es actuar como actuan los cachorros cuando juegan entre ellos, y sobretodo no pegarle ni asustarle. Lo que haremos es:

1. Cuando el cachorro nos muerda fuerte gritar “aaaay” o “auu” o algo fuerte que él oiga bien. Esto va a marcar el momento exacto en que algo nos dolió (el mordisco). Este es el código que usan los propios cachorros, (y también los gatitos). Juegan entre ellos, a veces “a lo bruto” hasta que uno grita y ahi se para la acción… aunque sea momentáneamente.

No se trata de dar un chillido y asustar al perro, pero sí de hacer un sonido bien audible y claro, que no deje duda de que ese mordisco nos ha dolido. Es decirle a tu perro “eh, eso me duele!”.





2. Crear una consecuencia: Normalmente con el sonido el cachorro soltará nuestra mano, o lo que esté mordiendo. Pero si el cachorro es un poco “bruto” y no reacciona por sí mismo ante nuestro aviso, justo después del “ayy”, hay que parar el juego en seco.

Lo puedes parar unos segundos y mirar al cachorro. Si él sigue, puedes sujetarlo por el pecho con firmeza pero con delicadeza, e inmovilizarlo durante unos segundos. En casos más graves, si el cachorro muerde fuerte, gruñe, etc, puedes agarrarlo por la parte de atrás del cuello (como hacen sus madres) con semblante serio, e inmovilizarla unos segundos hasta que se calme, mientras dices NO con voz seria como si estuvieras muy enfadado. Mientras lo tengas sujeto, puedes mirarla a los ojos. Esto no significa pegarle, ni zarandearle, ni mucho menos, es crear una consecuencia (la inmovilización) ante sus mordiscos fuertes y gruñidos. Cuando veas que el cachorro se calma y se sosiega, podemos soltarlo.

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